Descubre cómo tratar las plagas más comunes

Descubre cómo tratar las plagas más comunes

Es casi inevitable que lleguen plagas a nuestro cultivo, pero lo que puedes hacer es combatirlas o eliminarlas. No hay porque alarmarse tanto, ¡Tranquilo! Te diremos cuáles son las plagas más comunes y como debes tratarlas.

  • Mosca blanca:

Estas son muy fáciles de reconocer por tener un color blanco como su característica principal. Los daños que suelen causar son el amarilleamiento e incluso la caída prematura de las hojas. Los cultivos más importantes que comúnmente son  afectados por la mosca blanca son: el del tomate, la judía, la cebolla, la col, el calabacín, la zanahoria, entre otros.

¿Qué hacer para eliminar esta plaga?

Una de las soluciones más acertadas y además ecológicas es que puedes colocar trampas denominadas cromáticas, que consisten en láminas de colores adhesivas  por las que se sentirá atraída la mosca blanca, y será atrapada.

  • Negrilla

Se trata de un hongo asociado a la melaza, es fácilmente reconocible por la aparición de una capa de color negro que cubre hojas, tallo y frutos.

Algunos de los cultivos donde aparece la negrilla son: la patata, el guisante, la col, la cebolla, el calabacín o el pimiento.

 

¿Cómo combatirlo?

La manera más idónea de combatir este hongo es aplicar químicos mediante plaguicidas de cualquier tipo.

Pero si quieres optar por algo más natural, puedes plantar hisopo cerca del cultivo, pues es una planta con un olor odiado y  ahuyenta a muchas plagas.

  • Chancro bacteriano

Esta se caracteriza por producir manchas tanto largas como circulares sobre tallos, brotes y en frutos.

Para el tratamiento

Existe un método de prevención. Lo que se debe hacer es  evitar heridas y cortes profundos en las plantas durante el proceso de poda, pues es por estas heridas por las que entran las bacterias.

  • Nemátodos

Son gusanos microscópicos que encuentran su hábitat perfecto en la mayoría de los suelos, en especial los que presentan mucha humedad.

 

¿Qué dañan los Nemátodos?

Este tipo de bacteria o plaga por lo general atacan principalmente las raíces, para alimentarse de ellas, de modo que una plaga muy abundante puede llegar a matar la planta.

Puede afectar cualquier planta hortícola, como la berenjena, la patata o la cebolla.

El mejor método para el tratamiento será la rotación de cultivos, aunque también puedes utilizar la salvia y plantarla en las cercanías del huerto, ya que es una de las pocas plantas que hace que estos parásitos se alejen.